Rima Apple: “La igualdad de género debe provenir de las mismas instituciones afectadas”
Invitada por el CEPPE-UC a dar una charla en Santiago, la profesora emérita de la U. de Wisconsin-Madison hizo un recorrido por la historia de las brechas de género en la academia y reflexionó sobre los problemas que hoy enfrentan las mujeres al optar por hacer carrera en el sistema de educación superior.
La necesidad de “empezar por casa” cuando de brechas de género se trate, impulsando políticas institucionales que vayan más allá de lo que comúnmente se entiende por igualdad de género, fue parte de la conversación que un grupo de académicas, académicos y profesionales de la UC sostuvo con la profesora emérita Rima Apple de la Universidad de Wisconsin-Madison, durante una visita que realizó al Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación CEPPE-UC el pasado 23 de mayo.
A la charla, que fue gestionada por la profesora Claudia Matus y la investigadora Daniela Véliz, asistieron profesoras y profesores de Educación, Ciencias Biológicas, Ingeniería, Teología, del propio CEPPE y también de la administración central de la universidad (Dirección de Investigación, Dirección de Desarrollo Académico).
Durante la conversación, se analizaron algunos avances que ya existen en materia institucional respecto a equidad de género en la UC (por ejemplo mentorías para junior faculty, políticas internas de las facultades, entre otras), pero se visibilizó asimismo la necesidad de avanzar mediante alguna estructura que permita un trabajo también en el área académica.
Parte de la conversación relevó lo crucial que resulta para las políticas institucionales sobre género el que se recojan ideas más amplias de lo que es ser mujer en la academia (no sólo asociadas a la maternidad o al cuidado de los hijos) y por lo mismo, cuidar que este tema no sea percibido como un asunto que sólo concierne a mujeres sino que también a la comunidad entera.
El desequilibrio también se expresa en el campo de la investigación en Chile, según explicó Daniela Véliz, quien recordó que en 2005, el 78% del total de las asignaciones de proyectos CONICYT (Inicio, Regular y Postdoctorados) estaban destinados investigadores principales hombres, mientras que las mujeres representaban sólo el 22 de los investigadoras principales. Casi una década después, en el 2014, la relación entre quienes se adjudican los fondos se mantenía en 30,9% para las mujeres y 69,1% para los varones (según datos de una investigación aun en desarrollo).
“La solución tiene que venir desde dentro”
Durante su intervención, la académica estadounidense sostuvo que “la solución de la brecha de género en la academia debe salir desde las misma instituciones”.
Apple explicó que a pesar de la participación de las mujeres en la mayoría de los niveles académicos en las universidades, “el predominio del hombre no es una cosa del pasado y es una situación que se repite en todos los países del mundo“.
La académica recordó que los análisis de las posiciones de las mujeres en la academia históricamente, muestran que mayoritariamente, éstas se orientan a profesiones relacionadas con la enseñanza, el cuidado de niños, las ciencias domésticas y algunas áreas de la medicina.
Uno de los problemas que describió la experta es que la mayoría de las académicas están mucho más propensas a convertirse en trabajadoras a tiempo parcial, “porque en muchas sociedades el cuidado de los hijos recae sólo en las mujeres”, lamentó.
-Las universidades están batallando contra esta realidad y dan soluciones que ayudan a las mujeres a equilibrar su vida académica con la familiar, por ejemplo, a través de los programas de permiso parental. En muchas instituciones, se da un periodo de gracia, es decir, un número determinado de tiempo durante el cual los padres y no sólo las madres se encuentran en libertad condicional, y pueden atender las necesidades familiares, licencias médicas, permisos de asistencia, etc. Al final de este periodo se evalúa el progreso y la productividad laboral que han demostrado, y si han mantenido un nivel de respuesta apropiado, les pueden, mantener este horario más libre, incluso por más tiempo- comentó.
De igual forma, comentó que las instituciones deben ser cuidadosas en la políticas que instauran ya que ellas a veces pueden ser bien intencionadas pero provocar un efecto indirecto aún más dañino que antes que antes que la política fuese implementada.
Apple señaló que lo ideal sería que las políticas apuntaran al cuidado familiar y no sólo al de maternidad, lo que implicaría que el cuidado tiene un significado más amplio y se adecúa de mejor manera a las demandas que hoy están presenten en las vidas de los y las académicas, esta es la dirección que se está adoptando en el mundo universitario,” precisó. .
La académica agregó que no hay una solución única para mejorar las diferencias de género, pero que ésta “puede y debe partir desde las instituciones las propias instituciones. (…) Para ello es necesario lo que ocurrió aquí, que entre ustedes conversen la realidad de cada facultad, de cada institución”.
Rima Apple es profesora emérita de la Universidad de Wisconsin-Madison, EE.UU., y profesora extraordinaria del Institute for Gender Studies del UNISA, Australia.
Texto:
Francisco Zabaleta, Facultad de Educación